viernes, 8 de enero de 2010

La desilución no hace tríos

Pasaron de ese momento unos ocho meses iguales, salidas, plaza, amor... Hasta que llegó Romina.
Octubre, su cumpleaños, hizo una joda entre amigos/as suyos en su casa, alcohol, mucho alcohol. Me fui después de un rato, me sentía incómoda, él se divertía pero no era mi día, estaba malhumorada y no tenía ganas de música y bebidas. Me marché... el peor error de mi vida.
Cuando me estoy yendo entra una chica, alta, morocha (pelo negrísimo, teñido), con botas, pollera, un escote demasiado pronunciado y una cartera. Me miró y me dijo:
"¿Vos no sos "Maru", la de Martín?"
"Si, soy yo" - contesté.
"Uh ¿por qué te vas?" - me preguntó.
"No es mi día, prefiero descansar" - contesté.
"Lástima, quedate tranquila que Marti está en buenas manos, conmigo" - me dijo sonriendo.
Sólo sonreí, no sabía si era bueno o malo lo que decía, supuse que bueno por el tono y su sonrisa; nunca me había hablado de ella, pero bueno, tal vez porque nunca surgió el tema.
Me fui a dormir, a las seis de la mañana suena mi celular, un mensaje. Era Celeste, una amiga de siempre, que estaba en la fiesta porque andaba con un chico amigo de Martín.
"Martín está encerrado en la habitación con una morocha desde las cuatro, por qué no le caes en la casa amiga?"
Se me paró el corazón, no entendía, no comprendía. Me vestí y escapé de casa (algo fácil porque, por decoración, mi ventana al lado tiene una escalerita).
Llegué a la casa, el no salía. Eché a todos de su casa, en silencio, dije que sus padres estaban por venir. Me senté en el sillón del comedor y esperé.
A los diez minutos, se ve que no escucharon ruido y se abrió la puerta de arriba, yo la escuché. Baja, para mi sorpresa, Romina, acomodándose la remera del super escote pronunciado.
Me mira normal, como si nada raro pasara y me dice "te dije que estaba en buenas manos", y se va.
Yo, fría, no sabía ni que pensar.
Baja Martín.
"Amor, que, ¿que haces acá?" - dice, nervioso.
"Nada, esperaba que salgas de la pieza" - contesté, como si nada.
"Yo puedo explicarte.." - dijo cuando lo interrumpí.
"Yo no te pedí explicaciones, ¿que tenes que explicarme?" - haciéndome la desentendida.
"No, es que, ella viste que bajo, yo... Ay "Mariana", no se que decir" - intentaba hablar.
"Pensalo, te doy un rato"- dije, cruzándome de brazos.
"Yo... perdón" - dijo, triste.
"¿Perdón por qué?"
"Es que ella me busca, desde hace tiempo, es una ex novia que duró un mes y se cojió a otro por eso la dejé" - dijo.
"Ah, ¿esa es la explicación? Entonces, vos te cojiste a otra y yo que ¿tendría que dejarte?" - dije, seria, siempre.
"Era para sacármela de encima, entendelo por favor"
"O sea que yo puedo sacarme de encima a cualquiera de esa forma, bien, alto gozo voy a tener" - contesté.
"No jodas, dale... ¿me vas a dejar?" - dijo, casi llorando.
"Dalo por hecho" - dije, fría, friísima. Media vuelta y me fui. No lloré, soy una mina fuerte y no valía la pena.
Me corrió una cuadra en pantalones y en cuero, descalso. Me alcanzó y me dijo:
"¿Te vas así, como si nada?"
"No, es que iba a llegar antes y decirles de hacer un trío pero no quería molestar, vine al pedo"
"Dale, no jodas, amor... te amo "Maru", no me dejes" - contestó , llorando.
"Dalo por hecho, dije" - contesté.

Vale aclarar que fue la primera vez que me decía 'te amo' (íbamos rápido, pero en eso, muy lento).
A la cuadra y media me di cuenta de que me lo dijo, y ahí si, lloré en la vereda mirando pasar los pájaros por el cielo, inmenso.


1 comentario:

  1. Ay no! Es un idi.ota él! además te dice que lo hizo solo para sacársela de encima! No tiene cara! Igual bien vos, tu actitud :) me imagino el dolor que sentiste y me pone mal a mí :( Quiero saber qué más pasó. No se merece que llores por él, aunque sea muuuy difícil de lograrlo. Un abrazote!

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