miércoles, 24 de febrero de 2010

No soy perfecta.

16.00 p.m.
Timbre. Celeste, Florencia, Nicolás.
Mates, charla, risa va risa viene.
16.30 p.m.
Timbre. Julián.
Miraba hacia mis amigas, "levantamiento de hombros", pasa.
Mates, charla, risa va risa viene.
Película en la cama acostados, pochoclos, más risas.
Celeste y Nicolás tiene que irse, Florencia me hace la gamba.
20.00 p.m.
Florencia tiene que irse, tiene otros planes y no puede quedarse más.
Me quedo acomodando la habitación mientras Julián cierra. Admito que estaba temblando mientras juntaba los pochoclos caídos en la alfombra.
Aparece atrás mío y acomoda mi cama, el acolchado.
Hablamos de cosas de la película, reímos un rato, en si somos amigos... ¿o no?
Un momento de silencio, no se me ocurría tema de conversación.

- ¿Por qué viniste a casa? - pregunté intrigada.
- No te enojes con ella, pero Flor me dijo que iban a venir - dijo y se produjo un silencio pensativo de mi parte que se cortó rápidamente - Además para pedirte perdón, pero en serio, me fui mal por las ramas, me hice toda la película y te confundí -
Continuó el silencio de mi parte.
- Aunque por esa confusión me la jugaría, pero prefiero tu felicidad que la mía -
- Ju... - dije y me calló.
- Basta, Mar, te amo como para lastimarte o hacerte sentir mal -
- El problema es que me haces sentir bien - dije, mirando el piso.
- ¿Qué?
- Eso, me siento bien con vos.
- Y eso quiere decir... -
- Que no sé, Ju, y me estoy volviendo alguien insegura con todo esto; yo no era así -
- Esta bien, Mar, yo no me involucro más a caso que quieras -
- ¿Y si quiero? ¿Si quiero pero tal vez no resulte que es probable? -
- Un dolor más, uno menos, por vos cualquier cosa -
- ¿Me decís en serio? -
- Si, Mar... Pero no estoy yo sólo en el medio -
- Santiago... -
- Si -
- No se merece esto - dije, casi llorando.
- La vida es difícil, si no probas no sabes, si no te jugas no ganas ni perdes - dijo acariciándome la mejilla.
Le sonreí como pude y me abrazó fuerte.
- Siempre voy a estar para vos -
- ¿Qué ves en mi? - pregunté mientras seguíamos abrazados.
- Que sos única -
Nos separamos y lo besé.

Al parecer todos me ven única, son las mismas palabras de Santiago. Soy única, como cada persona: soy humana, me mando miles de cagadas, me recontra equivoco, lastimo, me lastimo, me vuelvo a equivocar. No soy para nada perfecta; a algunos les parecerá bien a otros realmente mal. Ni yo sé bien que hago, pero quiero ver que es lo que quiero, no sé de que forma, esta no es la mejor seguramente.
Perdón, Santiago, vos ni sabes nada de esto y mañana voy a hablarte.
Perdón, Julián, por si te ilusiono al pedo.
Día, vida, de mierda.

martes, 23 de febrero de 2010

Premio e indecisión.

Gracias Ailu por este premio!
Yo tampoco sé como funciona esto; por lo que entendí tengo que dárselo a siete personas y poner siete cosas sobre mi.
No sólo voy a poner las siete personas sino que yo personalmente quiero poner por qué las elijo.

Como dije, no porque me elegiste, sino porque siempre paso por tu blog, porque me encanta lo ordenado que es, las fotos, los textos, como expresas lo que sentís con canciones o como te expresas con palabras que me llegan a mi como a muchas personas. Tu blog transmite alegría para mi y, además, sos una excelente persona que me ayudó mucho este último tiempo. Gracias otra vez.
Lauri, como Ailu, estuvo pendiente de mi y mi situación en cada momento, dando su consejo, su opinión y riéndonos un rato. El blog de ella es algo muy personal y original, y disfruto de leer lo que escribe.
Tiene un blog realmente lindo, lleno de sentimiento lo noto yo y además siempre me aportó mucho apoyo en momentos difíciles aunque sea por un comentario en esta página, pero yo los valoro mucho.
Es un blog que leo que, como el mío, relata que va sucediendo y lo expone a opiniones de los demás. Es interesante.
Aunque ya te lo dio Ailu (no creo que debas hacer esto dos veces jajaja) por seguirme, por ser fiel, por aportar siempre tu consejo que me hizo muy bien y por tener un blog hermoso.
Por tus entradas originales que disfruto leer y por ser fiel seguidora como siempre, y aportar lo que sentís sin temor; largas lo que pensas de una.
Este blog también relata su vida como el mío exponiéndolo a opiniones de los demás. Disfruto de leerlo y para mi lo merece.

En las siete cosas de mi, aunque conozcan parte de mi vida por esto, voy a poner algo que nunca haya mencionado, o eso voy a intentar.
1- Tengo ojos claros, azules para ser más precisa.
2- Siempre quise una mascota, nunca tuve ni un perro, gato, tortuga o un pequeño pez.
3- Me encanta el color verde, es muy natural, me trasmite vida.
4- Tengo un carácter muy fuerte cuando me enojo, no soporto la mentira, la falsedad, la envidia.
5- Extraño a mi hermano, me encantaría pasar momentos juntos como antes.
6- Me gusta escribir, cantar, tocar la guitarra, cocinar tortas jaja.
7- Amo este blog, me encanta la gente que conocí por medio de el y me gusta que todos intenten ayudarme dándome su consejo u opinión =)


Con respecto a mi vida ahora, me siento así:
Santiago: No se merece nada de esto, él se banco la espera de Martín, se banco mi indecisión y me esperó a que yo esté lista.
No lo conozco demasiado, pero me atrae su misterio y, además, se muestra muy dulce, casi perfecto.
Julián: Conozco todo de él o por lo menos el 90%. Es una persona increíble, a la que nunca lo vi más que como un amigo pero ahora que se presentó la oportunidad veo las cosas de otra forma, y me encanta como es él.
Realmente no quiero perderlo a él como amigo, pero siento que una oportunidad así no se desperdicia.

Puedo arriesgarme por lo desconocido, por lo totalmente nuevo o por lo conocido, lo totalmente dulce.
Ambos son increíbles, y ninguno merece esto. Que conozca a Julián no quiere decir que todo va a funcionar; que me tire por Santiago no quiere decir que todo va a ser tan distinto como pensaba que era, puedo terminar en una relación similar a anteriores.
Es complicado tomar decisiones, más cuando los sentimientos de alguien están en juego (en este caso de los tres).
Es una decisión mía pero, ustedes, ¿qué harían?

lunes, 22 de febrero de 2010

Todo me pasa a mi.

11.00 a.m.
Timbre (no sé porque a todo el mundo se le ocurre venir a mi casa, no es un hotel para hospedarse, es como si tuviera un cartel que dice "toque timbre, es gratis")
Bajo a abrir, era Julián.
- ¿Qué haces acá? - pregunto, sorprendida.
- Venía a hablar con vos -
- Pero Julián, te dije que te iba a hablar cuando sepa que decir -
- Mariana no sabes lo eterna que es esta espera, ¿me vas a hacer esperar tanto para decirme que no queres nada conmigo? -
Julián 1 | Mariana -10
Me mató, realmente tenía toda la razón del mundo al decir eso. Yo no soy nadie para boludear (aunque no es mi intención) a cualquiera.
Quedé en silencio, mirándolo mientras me sostenía de la puerta y el parado en frente mio.
- ¿No vas a decir nada? No vengo hasta acá a recibir silencio, Mar, necesito que me digas que sentís -
- Yo... no... -
- ¿No que? ¿Está confundida? - preguntó.
- ¡No! - dije rápidamente, aunque pensé unas milesias de segundos después y dije - si... -
Julián 2 | Mariana -20
Me corrí, entró y se sentó en el sillón en la misma pose que en la plaza, mirando el suelo, mordiéndose el labio inferior.
- No sé que hacer - dijo girando la cabeza para buscar mi mirada.
Yo seguía parada mirándolo, pensando en una respuesta rápida y fácil pero así no funciona.
- No quiero perderte Julián... - dije, en una voz muy baja mirando el suelo.
Se levantó, se acercó y me agarró la cara.
- Mariana, voy a estar siempre con vos, de la forma que quiera o no nunca voy a alejarme, sos a quien siento que tengo que cuidar - dijo dulcemente, y sonreí haciendo una pequeña mueca - Pero quiero saber que te pasa que no podes decirme el "no" o el "si" -
- Santiago me pasa, el no merece nada malo y yo lo quiero muchísimo, se banco bastante ya y no estoy para mis quilombos -
Julián 2 | Mariana -15
- ¿Yo soy un quilombo? -
- Esto es un quilombo... pero te conozco, sé como sos y cuanto me gusta tu persona, tu forma de ser y eso... - dije haciendo un suspenso, sin querer largar lo que seguía.
- Y eso... - dijo, dando el pié para que continúe mi oración.
- Me encanta - respondí.
- ¿Te encanto? -
- No tan así... -
- ¿Te gusto? -
- No sé -
- ¿Y como haces para saberlo?
- No sé -
- ¿Te ayudo? -
No me dejó ni responder cuando me agarró fuerte de la cara y me besó. Duró unos segundos, yo tenía los ojos bien apretados, sin querer abrirlos; me daba vergüenza y a la vez no sabía ni que hacía.
Me soltó y me dijo "Te amo". Agarró las cosas y se fue.

11.45 a.m. De Julián: "Vos diras"

Me gustó, ese es el problema.
Julián 10 | Mariana "hundida"

domingo, 21 de febrero de 2010

Mensajes

09.02 a.m. De Julián: "Mi vieja me dijo que viniste a casa, ahora en el laburo dicen que me viniste a buscar"
09.05 a.m. De Mariana: "Si"
09.06 a.m. De Julián: "Entonces por algo era no estoy tan equivocado"
09.08 a.m. De Mariana: "Julián, no quiero ser dura, iba a decirte que aprecio tu e-mail, lo que sentís, pero no funciona entre nosotros esto"
09.10 a.m. De Julián: "Y xq no me lo dijiste?"
09.12 a.m. De Mariana: "Porque no sentí que era el momento"
09.13 a.m. De Julián: "Y cuando iba a ser? ahora por msj?"
09.15 a.m. De Mariana: "Mira, cuando sepa que decirte lo voy a hacer, no te ilusiones conmigo"
09. 20 a.m. De Julián: "Tarde"

"Porque no sentí que era el momento" (pequeña mentira)

13.15 p.m. De Julián: "Mira Mar, se que estuve mal en meterme asi, por favor perdoname"
13.17 p.m. De Mariana: "Esta bien, yo no estoy en tu situación, quizá hubiese reaccionado así también"
13.20 p.m. De Julián: "Es dificil y cuesta"
13.22 p.m. De Mariana: "Me imagino, pero te quiero mucho como para perderte"
13.24 p.m. De Julián: "Podes perderme para ganar algo nuevo"


15.09 p.m. De Julián: "Te amo"

sábado, 20 de febrero de 2010

Mañana tormentosa.

09.00 a.m.
Golpes en la puerta, timbre que no paraba de sonar. Me despierto sobresaltaba y bajo a abrir, era Martín.
Entró de golpe sin que se lo diga.
- Quiero hablar con vos, no puedo entender esto todavía - dijo.
- Ya estoy en otra, Martín, no me molestes más -
- Mariana, te amo ¿loco, no lo entendes? - dijo comenzándose a enojar.
- Martín ya fue lo nuestro, dejame en paz -
- No, Mariana, no. Te amo, no te importa, nunca te importé, al final sos una mierda - dijo gritando, llorando.
- ¿Yo soy todo eso? Me parece que te equivocas -
- Me dejas por otro, no seas forra, él no te ama como yo, no te conoce como yo, Mariana, por favor - dijo, y seguía llorando, gritando, estaba enloquecido.
- Él sabe tratarme y cuidarme como vos no hiciste, lo nuestro se cagó todo hace años, no me jodas más - dije y empecé a empujarlo para la puerta.
Cuando ya estaba afuera me gritó:
- Ya lo voy a agarrar, vas a ver -
Me volví a la cama pero ya no pude volver a dormirme.

11.02 a.m. De Julián: "Por qué te fuiste ayer?"
11.06 a.m. De Mariana: "Porque no quiero lastimar a nadie cuando no se ni lo que quiero"
11.08 a.m. De Julián: "Entonces te provoco algo"
11.09 a.m. De Mariana: "No, no pienses mal"
11.11 a.m. De Julián: "Es lo que necesitaba, dije que apenas vea luz iba a entrar"
11.13 a.m. De Mariana: "No, Juli, no. No es así, nos vamos a lastimar si hacemos cualquier, te vas a lastimar vos"
11.15 a.m. De Julián: "No, no, yo puedo hacerte feliz"
11.16 a.m. De Mariana: "No, Julián basta"

Y no volvió a contestar. Lo que menos quería era esto, que se ilusione, que piense cualquier cosa y se arriesgue a mi cuando yo no creo dar todo por él.
Santiago hoy se fue a Villa Gesell un par de días, pensaba utilizarlos para acomodarme nuevamente, reflexionar, pero no puedo si golpean mi puerta y, sobre todo, quieren entrar.

viernes, 19 de febrero de 2010

Preferí hablar cara a cara, como muchos de acá aconsejaron.
Al mediodía fui al lugar donde trabaja a buscarlo para charlar en la hora de comer pero me dijeron que no vino. Recurrí a la segunda opción, ir a su casa.
Toco timbre, me atiende su mamá, Norma. Ella es muy dulce, me quiere muchísimo y yo a ella ya que desde los quince años vivo en su casa por trabajos del colegio o simplemente por ser amiga de su hijo. Nos tenemos mucho afecto. Me invita a pasar.
- ¿Queres tomar algo? - me preguntó.
- No, gracias - contesté.
- Dale, te sirvo un poco de agua - insistió abriendo la heladera.
Se hizo un silencio cortito y ella mientras serví lentamente dijo:
- Juli no está -
- Ah, venía a buscarlo -
- Si, lo supuso y quiso irse -
- Ah ¿si?
- Si, tesoro - dijo dándome el vaso - Sabes, el estos días estuvo un poco triste y yo le pregunté que le pasaba. Mira Mari, él desde que es chiquito que yo noté que te quería, me acuerdo haber encontrado en una hoja un "Mariana y Julián" - dijo riendo.
- Jaja, eramos chicos -
- Si, pero de a poco crecen y los sentimientos también. Te quiero mucho él, linda, y me contó todo lo que pasaba -
Quedé tildada por un momento, me sentía mal saber que estaba hablando con la madre del chico que iba a rechazar.
- ¿Y está muy mal? -
- Y un poquito con la cara caída. No te preocupes no te estoy obligando ni presionando a que estés con mi hijo, yo sé que lo queres y tenes tu vida aparte, sólo sé dulce - dijo, con una sonrisa que demostraba el cariño que me tenía y a la vez el dolor que sentía por ver que su hijo estaba mal.
- No dude de eso, sólo que las cosas no se presentaron en el momento más indicado digamos - respondí levantándome - ¿No sabe a donde fue? -
- Seguramente a caminar por la plazita, cielo -
- Muchas gracias, Norma, mandale un beso a Pablo (papá de Julián) - dije, yéndome.
- Bueno, querida, serías una linda nuera - dijo, sonriendo y riendo.

Me causó un poco de escalofríos pero reí falsamente y me dirigí a la plaza.
Cuando llegué luego de varios minutos lo vi sentado, con los brazos apoyados en las piernas (típica postura masculina), mirando el suelo. Me quedé mirándolo a varios metros de distancia, aún así enfrentados, pensando que decir, mis ideas estaban muy enroscadas en mi mente.
No me pregunten como pero levantó la cabeza y miró para en frente, y me vio, con cara de sorprendido. Apenas ocurrió eso me quedé mirándolo y me fui, rápido.
Me agarró una especie de dolor de estómago y no podía pensar ni armar una frase coherente en mi mente de lo que estaba pasando y todavía no la encuentro.
¿Será que hablar con su mamá me despertó interés por él o sólo me surgió lástima ver que sufre por mi cuando me quiere tanto(incluso puede ser más de lo que Santiago o Martín lo hicieran)? Esa pregunta ronda en mi mente desde hoy al mediodía y quiero que se vaya y responda ya, así hablar con tranquilidad.

miércoles, 17 de febrero de 2010

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Ju lian Necesito que lo leas
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De:-
Enviado:miércoles, 17 de febrero de 2010 04:13:16 a.m.
Para:Mi
Mariana:


Yo no llegué hasta acá, no sufrí por querer hacerlo, no elegí esto. Cuando uno ve algo especial en otra persona eso atrae, a mi me pasó con vos me sentí atraído y más te conocía más me gustabas.
Odio a todos los que se interpusieron en eso cuando me decidía a hablarte vos estabas con otro inesperadamente y tal vez de tonto por no querer que me hables de tus amores, yo elegía los peores momentos para confesarte lo que sentía y me terminaba lastimando peor.
No se dio todo como esperaba yo siempre soñé con que el día que te confiese mi amor vos me sonrías e intentes probar algo. Si no funcionaba el tiempo iba a decirlo pero no que lo digas vos.
Busqué el peor momento pero es el único donde vi un pedazito de luz antes que cierres la puerta y te encierres en una relación nueva.
Vos estarás pensando "por qué me pasa a mi yo no quería que esto pase" sé que lo estás haciendo te conozco mejor que nadie Mariana lo sé y yo te digo algo tampoco quise que pase así si que pase porque disfruto de cuidarte, protegerte... pero no quería que se de de esta forma. Me gustaría protegerte de otras formas, de otro modo.
Estoy siendo muy bueno con vos y muy egoísta conmigo por no darme un poco de verdadera feliidad, pero prefiero verte a vos bien. Yo no voy a interponerme en esto nuevo que estás emepzando, no si vos no queres porque si vos me das un "intentémoslo" yo me juego la vida entera por hacerte feliz.
Es el día de hoy que te miro de la misma forma que cuando cruzaste la puerta de la mano de Celestecon una colita alta, el pelo planchado y esos hermosos ojos azules que cuando vieron que yo los miraba me sonreiste.
Si vos lo deseas yo desaparezco para siempre, no vuelvo a molestarte pero si sólo me das una chiquita ilusión entrego todo de mi por vos.
Te amo.
Julián.

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¬ Gracias Ailu por el banner que te dije que me hagas, yo soy malísima con esas cosas, quedó hermoso!!

martes, 16 de febrero de 2010

Julián

Julián, para que lo conozcan mejor y sepan de quién hablamos, es de estatura normal, rubio con ojos miel, pelo desprolijísimo, gracioso, confiable, una persona realmente tierna y que te sabe hacer enojar. Es mi amigo desde que tengo quince años. Nos conocimos en el colegio cuando yo entré, el fue el primero en darme su amistad. Nos hicimos muy buenos amigos desde entonces, no nos separábamos casi nunca.
Celeste y yo nos cambiamos juntas de colegio, por lo que eramos los tres inseparables, un grupito, al que luego se le añadirían mas.
Nunca hubo indicio de "enamoramiento" entre nosotros (y vale aclarar que él es realmente lindo, todas están detrás de él, pero siempre lo vi como un hermano), bien claro teníamos que éramos amigos y además, nunca se dio.
Cuando yo comencé a salir con Martín, apenas se lo conté a él se enojó; sin conocerlos comenzó a decirme que no era para mi, que era mal pibe, y muchas cosas más. Quizá teniendo en cuenta eso me cierran algunas cosas, como ¿por qué no quería que tenga novio?
Con el tiempo lo fue aceptando pero igual no quería saber nada. Eso fue una de las cosas por las que nos "alejamos" un poco. Yo sabiendo que él no quiere saber nada de mi vida amorosa no le puedo contar, por lo que no está enterado de nada.
El día que se lo presenté a Martín, cuando éramos novios, lo miro de arriba a abajo y dijo "ah, hola" y se fue. Me hizo quedar bastante mal ya que yo estaba feliz de presentarle a mi mejor amigo, el que me cuidaba en todas y estaba siempre. Y continuó todo así, nunca pudieron tener una conversación muy extensa, y cuando lo hacían hablaban de cualquier cosa de poca importancia.
Aunque, sacando todo esto, él es un gran amigo y estuvo siempre que lo necesité, que estuve mal, y le guarda mucho más rencor a Martín desde el día que me falló; directamente él nunca más volvió a hablarle porque quería pegarle y, cuando le conté que después de un tiempo volvimos, se enojó conmigo pero después "logró entenderlo".

Ahora lo que todos esperan ¿no?
Él trabaja en una pizzería, arranca desde temprano pero hoy dijo que iba a entrar tarde sólo para hablar conmigo.
A las diez dijimos de encontrarnos en la plaza y hablar. Yo quería que sea algo rápido, además, no sabía como tratar un tema así con un amigo.
Llegué y él estaba esperándome sonriendo. Se paró y abrió los brazos para abrazarme... bueno, accedí y lo abracé.
Hablamos de cosas tontas, como que no podía largar lo que quería decir y él estaba feliz de tenerme ahí sentada parecía.
- Juli... - dije.
- Decime, Mar - contestó.
- ¿Por qué me besaste? - pregunté y lo miré a los ojos.
- Si, ya sé fue una equivocación, perdón Mar... -
- ¿Por qué lo hiciste? - pregunté insistiendo.
Me hizo una especie de caricia con el revez de la mano en mi mejilla y dijo:
- Porque lo quería hacer, Maru, realmente lo quería hacer hace mucho - contestó sin sacarme la mirada de encima - Ya sé que no fue la mejor forma, pero lo dejaste al pelotudo de Martín y vi mi oportunidad antes que empieces algo nuevo, algo serio - agregó.
Yo seguía mirándolo en silencio intentando armar una oración para decirle, pero no me surgía ninguna.
- Yo sabía que había terminado todo, me lo dijo Celeste ya que no hablamos de este tema y yo me aproveché, lo hice, y después te pregunté por las dudas, a ver que me contestabas sobre él y con que firmeza - agregó nuevamente.
- No debiste hacerlo - fue lo único que pude decir.
- Perdón Mar... realmente... -
- ¿Realmente que...? - dije.
- Nada -
- Decime Julián, no me ocultes más cosas -
Tomo aire, mucho, fue un suspiro largo y cuando soltó todo lo que aspiró dijo:
- Te amo, Mariana ¿si? desde que te conozco, desde que entraste al colegio. Pero somos amigos ¿entendes? y esa barrera no se cruza, no si me la cierran y no me dejan pasar... - dijo y miró el suelo tocándose el pelo, la cabeza, como con bronca.
Quedé totalmente sorprendida, estaba en una situación totalmente incómoda. Él era un amigo, un hermano, mi mejor amigo... me estaba confesando que me amaba, que lo hizo siempre y yo no podía decir que sentía lo mismo, yo salía de una relación complicada a conocer a alguien nuevo que me hacía bien, y ahora esto...
- Ehmm, Julián, yo no quiero que se arruine esta amistad - dije.
- Ya la arruiné yo, perdón - dijo, se levantó y se fue apurado.
Lo alcancé, no podía quedar todo así.
- Julián, escuchame, no quiero que cambien las cosas -
- Mariana, andate, no te quiero tener cerca si no puedo estar con vos, ya me cansé de ver como años te comiste pibes y yo observando que no se sobrepasen con vos, deseando ser al que besabas - dijo con lágrimas en los ojos.
Nunca vi llorar a Julián, nunca en estos años de amistad lo había hecho; es más, lo tenía como un chico demasiado duro en ese sentido, cuando yo lo conocí murió su tía, una a la que amaba muchísimo, como a una madre, y no lloró, nunca lo vi llorar. Realmente, entonces, le dolía lo que pasaba.
Me dijo eso y lo dejé ir, no iba a retenerlo y lastimarlo, preferí dejar que piense solo o no sé, no sabía que hacer.
Hace un rato llegué a mi casa y me siento mal. ¿Perdí un amigo? Está claro que lo mismo de antes nunca va a volver a ser y me pone demasiado mal eso. No saben cuanto lo quiero a Julián, él estuvo en cada momento que lo necesité y es una persona muy dulce.
Ahora entiendo por qué no quería ponerse nunca de novio cuando tuvo mil y una oportunidades; ahora entiendo por qué odiaba que no pasemos los recreos juntos y yo conozca gente nueva del colegio si él no estaba; ahora entiendo muchas cosas y yo tan ciega no lo vi, no lo imaginé.
Perdón Julián, aunque esto no lo leas. Te amo como un amigo, como un hermano y no quiero confundirme ahora aunque bien sepa que serías un buen partido para mi, para cualquiera, porque das completamente todo en una amistad y no imaginaría en un noviazgo.
Perdón, quisiera que fuera todo como antes.

lunes, 15 de febrero de 2010

Día de los enamorados, si, varios enamorados. (II)

Esos tres regalos no me los esperaba. Tal vez uno si, o dos, pero ¿tres? definitivamente no.
AL tener los tres en mi poder me puse a analizar la situación.
El primero que había llegado era el de Martín; ahora ¿qué debía hacer? yo estaba totalmente enojada por lo que hizo esa noche, por los celos y ese beso que no quería que suceda, estaba enojada porque fui a terminar todo y él termino todo conmigo antes que yo y supuse que sería para mejor, cuando en realidad lo que hace ahora es confundirme o intentar hacerlo. Sinceramente no lo estoy, porque estoy más enojada que desorientada, por lo que sigo firme con mi elección.
Decidí mandarle un mensaje:

11.12 a.m. De Mariana: "Gracias por el regalo pero no quiero cambiar, estoy feliz como estoy (y no quiero que pienses que soy una desagradecida)"

Luego me llegó el regalo de Santiago, con las flores que más me gustan, siempre rpesente a cada detalle él. De él si me lo esperaba, es más yo tenía algo para él también.

11.15 a.m. De Mariana: "Son hermosas las flores, San! Muchas gracias mi príncipe! Espero que estés ahí para rescatarme siempre ya que esta princesa es media tonta!! Tengo algo para vos... te quiero"

Y por último el obsequio de Julián, el más inesperado realmente.
¿Qué contestar? ¿contestar? ¿qué hacer? Era un amigo, yo lo consideraba así y nunca se me había cruzado por la mente que me mire de esa forma ni yo tampoco mirarlo así.
Me sentía mal si no le respondía algo pero tampoco podía darle un super gracias cuando yo realmente ese regalo no quise que me llegara. Igualmente lo hice, contesté para no quedar mal.

11.20 a.m. De Mariana: "Muchas gracias por las flores, son muy lindas"

Luego de contestar fui a prepararme algo para comer porque tenía hambre. Cuando vuelvo a agarrar el celular tenía cuatro mensajes. Preferí elegir cual leer en vez de leer en orden y dejar el posible mejor para el final.

11.22 a.m. De Martín: "Estás feliz sin mi... después de todo lo que hice"

11.23 a.m. De Julián: "Que bueno que te gustaron, querés que nos veamos?" (¿Qué diablos?)

11.26 a.m. De Martín: "No sé por qué me lastimas así"

11.25 a.m. De Santiago: "Siempre voy a estar. Así que algo para mi? que emoción!! queres salir hoy?"

Listo, nuevamente las contestaciones debía surgir de mi.

11.29 a.m. De Mariana: "Si Martín, estoy feliz sin vos... poneme en el papel de forra no me importa, estoy bien así y perdón si te hice mal pero ya está"

11.32 a.m. De Mariana: "Hay algo que no entiendo Ju... Ya te dije que estaba acompañada de alguien, gracias por el gesto mañana hablamos"

11.35 a.m. De Mariana: "Siiiii quiero salir, vení a las cinco y vemos que hacemos :):)"

Ninguno contestó más. Obviamente de esto no hablé con Santiago, era tema mío y lo único que me faltaba era una escena de celos o algo así. Preferí callarlo, además ni era mi novio.
Tuve un día muy lindo, llegó a buscarme y le di una remera beige que le compré. Se sacó la que traía y se puso la mía. Anduvimos en auto un rato y decidimos ir a un shopping a ver una película. Luego decidimos que no teníamos ganas de estar con tanta gente, pero si compramos los pochoclos.
Caminamos un rato y volvimos a casa.
- ¿Te dije que me encantó la tarjeta? - le pregunté.
- Cuando mandaste el mensaje supuse que te gustó - contestó.
- Bueno, me encantó... pero ¿estás enamorado? - pregunte, tímida.
- Si, Mariana. Tal vez con el tiempo me de cuenta que esto no es nada a comparación con lo que puedo llegar a sentir pero desde que te conocí pienso cada segundo en vos -
Me quedé muda, fue hermoso lo que dijo.
- Y vos... ¿estás enamorada? - preguntó.
- Estoy feliz, San, estoy feliz contesté.

Obviamente enamorada no estoy y con eso se lo dí a entender, pero también di a entender que estaba feliz de estar con él, él me hacía bien.

domingo, 14 de febrero de 2010

Día de los enamorados, si, varios enamorados.

09.55 a.m.
Timbre.
Remisero trae un peluche no gigante pero tampoco chico, un oso blanco con moño rojo y un corazón que dice "I love you".
La tarjeta dice:

Mariana:
Sé que todo va a cambiar.
Te mando esto porque no tengo otra persona a quien decirle feliz día, yo a vos te amo.
Martín

10.15 a.m.
Timbre.
Remisero trae un ramo de rosas blancas y jazmines.
La tarjeta dice:

Mar:
Me enamoré de vos desde que caíste en mis brazos como la princesa que sos.
Voy a rescatarte siempre.
Te quiero.
Santiago

10.45 a.m.
Timbre.
Remireso trae un ramo de una flores que desconozco, violetas y blancas, muy lindas.
La tarjeta dice:

Maru:
Sé que resulta inesperado esto pero que mejor día que demostrarte lo que siento que hoy.
Perdón por lo del otro día, no pude contener lo que siento hace ya varios meses.
Te quiero mucho, "amiga".
Julián


Por favor díganme que alguien recibió tres regalos hoy también y de diferentes personas, díganme que les pasó lo mismo porque yo no puedo creelo.

sábado, 13 de febrero de 2010

Una noche rara.

11.30 p.m. Viernes
Maquillaje, ropa, tacos, planchita.

3.00 a.m. Sábado
Bar, sillón, tragos, amigos. Él.

6.20 a.m. Sábado
Momento inesperado.

6.30 a.m.
...

Florencia, Celeste y yo salimos y nos encontramos con unos amigos. Tomamos algo, nos reímos, lo disfrutábamos bastante.
Pasaron unas horas, era las tres en punto cuando veo que entraba al lugar una silueta conocida. Me paro para ver mejor, era Martín.
Caminaba rápido y no me vio ni quería que me viene, me senté e intente "esconderme" entre mis amigos y la gente. Fue poco el tiempo que lo logré porque enseguida me encontró; me miró fijo unos segundos y se fue como si nada.
No sentí nada raro, se me revolvió un poco el estómago pero me sentí liviana y no como pensé que iba a sentirme.
Bailamos un rato, nos divertíamos bastante.
Julián (un amigo muy cercano) se acercó y nos pusimos a bailar con él con Celeste. Nos divertíamos tanto que hasta olvidé que Martín estaba en el mismo lugar que yo.
En un momento hacemos una especie de trencito y Julián me toma por atrás. Se estaba acercando mucho, tanto que me besó el cuello. Enseguida me corrí y di vuelta y lo miré, él sonreía. "Estará en un estado alcohólico" pensé y fui a sentarme.
Atrás venía él. Se sentó al lado mío. Ninguno hablaba, sólo mirábamos a los demás divertirse.
Me tocó la rodilla, como masajeándola y dejó quieta la mano.
- Linda noche - dijo.
- Bastante divertida - contesté.
- ¿Qué pasó con Martín? - preguntó.
- Nada, ya fue él -
- ¿Para siempre? -
- Si - contesté segura con un tono firme.
- Entonces ¿estás sola? -
- No diría que sola, acompañada... - reí.
- ¿Y quién es el afortunado? - pregunto.
- Un chico, lo viste varias veces cuando salimos los sábados -
- Ah si, el de los faroles... por los ojos, digo - dijo.
Julián era muy amigo mío, le contaba casi todo pero lo de Santiago me lo reservé mucho. Igualmente, era raro tocar estos temas pero a la vez era mi amigo, está bien que se interese pero... ¿por qué el beso en el cuello?
Pasaron los minutos, se fue al baño y yo me "recosté" en el sillón.
Siento que alguien se sienta al lado mío, era Martín.
Cuando abro los ojos lo miro fijo con cara de sorpresa, él ni me miraba. Así unos minutos.
- ¿Qué te pasa con Julián? - preguntó, con vos enojada apretando los dientes.
- Nada, es mi amigo y no tengo que darte explicaciones - contesté.
- Ahora te metes con tus amiguitos, se ve que tenes pretendientes de todos lados - dijo.
- Eso no te importa, no sé a que queres llegar a esto - dije, me paré para irme porque no quería involucrarme más con él.
Se levanto apenas me despegué del sillón y me tomó del brazo con fuerza llevándome casi arrastrada hacía un lugar con menos gente contra una pared.
- Para flaco ¿estás loco? - grité.
Me besó, con furia, me chocó su boca con violencia, fuerte, hasta me dolió. Rápidamente me separé de un empujón.
- Basta Martín, vos mismo también quisiste terminar esto -
- Quiero que dejes de "pendejear" y seas la de antes -
- Yo no quiero ser la de antes, no me molestes - dije y me fui.
No entendía nada, me besó y lo saqué como si fuera uno más (mejor), pero ¿por qué? si él mismo dio todo por terminado y ahora esto.
Fui al medio de la gente, miré el reloj, eran las 6.20 de la mañana. No encontraba a nadie, miraba para todos lados rogando ver a Celeste, a Florencia, a alguien conocido. Camine un rato entre la gente.
Giro y atrás mío estaba Julián.
- Que bueno que te encuentro - dije aliviada.
- ¿Vos también me estabas buscando? - dijo.
- Si... va ¿que? - dije sin entender que me quiso decir.
Me agarró de la cintura y me besó. Nuevamente volví a correrme pero sin empujarlo. Lo miré fijo, no sabía que decir, di media vuelta y me fuí.

Definitivamente los hombres están locos. Bueno, no metamos a todos en lo mismo, por lo menos los de mi entorno si.
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