sábado, 1 de mayo de 2010

Algunos errores son deliciosos.

Sábado 24

Salí con Celeste y Matías a donde siempre. ¿Quién apareció? Diego.

- Hola linda - dijo.
- Diego ¿qué haces acá? - pregunté.
- Mati dijo que estaba bueno este lugar, nunca me quedé mucho tiempo y vine con amigos a ver que onda -
- Ah, mira vos... que bueno - contesté.
- Me vas a tener jodiéndote toda la noche se ve - dijo sonriendo.
- Parece que si - contesté respondiendo a su sonrisa con una mía.

Me siguió toda la noche, no se tornó pesado pero si un poco intimidante.
Mientras bailábamos me tomó de la cintura sonriendo y diciéndome cosas graciosas al oído. Yo reía y sonreía todo el tiempo, cuando veo pasar a Santiago, quién miraba fijamente. Mi sonrisa se borró, mi mente quedó en blanco.

- Ahora vengo - dije.

Fui tras él, me vio llegar.

- Mira quién se digna a hablar - dijo Santiago.
- Si vine es para sacarme esto de encima y que no quede nada pendiente ¿qué querías decirme? -
- Me parece que no es el lugar - dijo, me tomó de la mano - Vení - y me llevó a un rincón donde se escuchaba poco la música.
- Mar ¿qué estamos haciendo? - preguntó.
- Yo disfrutando mi vida ¿vos? la pregunta es ¿qué estás haciendo vos? - contesté.
- Yo realmente no sé que hago, seguirte la corriente... -
- ¿Seguirme la corriente? - dije interrumpiéndolo - Me das risa -
- ¿Y qué pensas hacer? - preguntó.
- Yo nada, a partir de lo que hiciste me dejo llevar, no planeo más las cosas -
- Entonces... ¿ya fue? - preguntó un poco angustiado.
- Ya fue - dije y me volví a lo mío.

Volteé para verlo, estaba mirándome con la mirada un poco tensa, caída a la vez pero pensante.
No me interesó, no quise que me importara y volví a donde quise, con mis amigos a disfrutar mi vida.
Cuando volví me di cuenta que tenía un par de mensajes y que recibí otros.

5.54 a.m. De Santiago: "Pensa lo que haces porque te estás cerrando vos sola a lo que queres"

6.25 a.m. De Santiago: "Podemos volver a hablar?"

7.55 a.m. De Diego: "Me quedé con ganas de vos"

7.59 a.m. De Mariana a Santiago: "No sé"

7.03 a.m. De Mariana a Diego: "Perdón, no fue mi noche... la próxima ;)"


Viernes 30 (ayer)

Florencia se sumó junto a Celeste, Matías y Leandro. Para mi sorpresa, también, se sumó Julián que hace bastante no sabía nada de él ni lo veía.
La noche comenzó tranquila pero ¿terminó igual?
Copas van, copas vienen, Florencia ya estaba con ese "toque" que la hace divertida y descontrolada a la vez, pero nada serio. Leandro (quién gustaba de ella y nunca se lo dijo, sólo y lo sabía por esa charla aquella vez).
Celeste, al rato, se encontró con Nicolás. Matías en búsqueda de chicas pasadas en alcohol y sólo quedábamos Julián y yo sentados en un sillón terminando las bebidas.

- Hace mucho no te veía... - dije.
- Si, estuve un poco desaparecido - dijo para agregar- ¿Qué es de tu vida? -
- No sé, un desorden inmenso -
- Veo que seguimos igual - dijo en tono de chiste, sonriendo.

Si, tenía razón. Le devolví la sonrisa con una mía.

- ¿Qué pasa ahora? - dijo.
- Me equivoqué con Santiago, se puso en pedo y se comió a tres juntas, lo gravaron y lo vi - dije.
- Aaaaa bueno, cualquiera -
- Si, pienso igual - dije.
- ¿Y entonces? - insistió.
- Entonces nada... Empecé a comerme a Martín... -
- ¿A Martín? - dijo casi gritando interrumpiendo lo que yo decía.
- Si, él... Y admito que se comportó bastante bien, es más estuvo como un amigo más que un ex. Pero sabe que y no quería más que eso, y ahora está todo un poco jodido... me quiere ver como una amiga nada más -
- Veo... ¿Hablaste con Santiago? - preguntó.
- Eran peleas, insultos... Recién ayer le dejé en claro que ya fue todo -
- Pero ¿ya fue? - dijo.
- Si, o eso quiero creerme a mi misma -
- Ah... está bien -

Se formo un silencio incómodo, no sabía que decir y se lo notaba un poco nervioso a él también.

- ¿Y tu vida? - dije, para hablar de algo.
- Igual que siempre, ni novias, ni nada - contestó.
- Bien, como te envidio, ojalá pudiera no estar con nadie... a veces siento que no puedo salir de los quilombos por mi propia decisión -
- Falto yo en tu vida - dijo y se rió (palazo o me pareció? No importa, me reí también)
- Cuando estabas vos también era un lío, no sé que decís - dije riendo.

La noche continuó con una que otra indirecta. Cada uno en lo suyo, Julián y yo seguíamos estando juntos para no estar solos.
Tuvimos conversaciones divertidas. Bailamos y hablamos a la vez.

- Me encanta esta canción - dijo mientras bailaba gracioso.

Me reía, la estaba pasando bastante bien.
Al ratito se me acerca una conocida mía.

- Mar ¿cómo andas? - dijo abrazándome.
- Che ¡que bueno verte! - contesté.
- Veo que no venís sola - dijo guiñando el ojo.
- ¿Por él? No, es un amigo nada más... - contesté.
- Julián, un gusto - se presentó él.

Se fue esta chica y seguimos en lo nuestro, bailando cada canción que sonaba.

- Así que soy tu amigo - dijo en un tono medio chistoso.
- Si, va... eso creo - dije.
- Si... amigos - dijo, pensó un rato y agregó - ¿Quedó una amistad después de lo que pasó?
- No sé, Ju... Después de todo eso no volvimos a hablar, nos distanciamos mucho pero yo creo que si porque si me necesitas voy a estar siempre, eso es ser una amiga ¿no? -
- Si, creo que si - dijo un poco pensativo.

De repente, como a propósito, tres parejas empezaron a besarse delante nuestro.

- Me quieren poner peor - dije riendo.
- El mundo se complota contra vos, Mar - dijo riendo él también.
- Ya veo, voy a llorar - seguía riendo y hablando en tono de burla.
- Te extraño, Mar - dijo de la nada.
- ¿Qué? -
- Nunca te olvidé - dijo un poco apenado, agarrándose de mi cintura esperando una respuesta.
- Emm, Juli, no sé que decirte - contesté un poco perdida y descolocada.
- No digas nada - y se acercó para besarme.

Rápido corrí la cara para atrás y busqué fijamente su mirada.

- No, Julián, otra vez no. Ya pasamos por esto, yo más ilusiones no quiero darle a nadie, después me siento mal yo - dije seria.
- Ya sé, pero... un beso de amigos - dijo, insistiendo.
- ¿Qué sería un beso de amigos? No existe - pregunté.
- Un beso de hoy, de esta noche y nada más, nada pasó -
- No, no sé Julián. Después es todo para peor, lo sabes -
- Sé que queres, por favor - y me apretaba más contra él.

Lo miré fijo, en verdad tenía ganas de besarlo pero por dentro algo me decía que no, como también algo me decía que si. Iba a seguir con mi dilema de dejarme llevar y hacerme menos problema por las cosas.
Me rendí a él y dejé que acerque sus labios a los míos. Nos besamos por un largo tiempo.
Cuando despegamos nuestras bocas estaban todos mirándonos. Yo, muerta de vergüenza, me repetía a mis adentros que no debería haberlo hecho, que era un error... pero un lindo error del que a la vez no me arrepentía en lo más mínimo.

5 comentarios:

  1. ay, este julián tiene como un magnetismo raro... jaja. besito mariana!

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  2. El viernes a la noche estuve por Gaona, con una amiga que también lee tu blog, y nos acordamos de vos, y mirábamos para todos lados, como si pudieramos saber quién eras jajajajaja
    Besote

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  3. Hey...
    te leo siempre:)
    de repente no comento
    porque no tengo nada bueno que aconsejarte.
    Pero wow...
    no sabria que hacer en tu lugar.
    Juliiiiannnnnn todo un lindo se ha portado.
    de santiago pues waaaaaa ni hablar, errores todos los cometemos pero el se habia portado muy bien y de rpeente pfffff...
    no sé que decirte
    solo espero que no te confundas mas
    y ke andes de lo mejorrr

    un beso

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  4. me encanta leer este blog, me encanta todo lo que escribis y lo que pasa jajaj
    unn beso y suerte con tus "amistades"

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